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¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes, por amor de ti mismo, Dios mío!

Dan 9:3  Volví mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.

hice confesión........................... >H3034
 יָדָה yadá; raíz prim.; usada solo como denom. de 3027; lit. usar (i.e. extender) la mano; fis. lanzar (una piedra, una flecha) en o a lo lejos; espec. reverenciar o adorar (con manos extendidas); intens. lamentar (retorciéndose las manos):-aclamar, alabanza, alabar, cantar, celebrar, confesar, confesión, dar, declarar, derribar, exaltar, glorificar, (dar) gracias, poner, tirar.

 Hacer confecion con manos levantadas  , el se lamentaba primero de que el pueblo desobedecio ------>
hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho lo malo, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.


Hoy seria prudente para muchos que atiendan y que revisen sus caminos y que se paren y examinen sus vidas
volvamonos a DIOS , hoy que es tiempo , regresemos al DIOS de nuestra salvacion , hoy estamos en la gracia , pero muchos la utilizan como libertinaje

REGRESEMOS A DIOS LEVANTANDO LAS MANOS Y CONFESEMOS NUESTRAS FALTAS ANTE EL , el es justo y bueno para perdonarnos

NO ENDURESCAMOS NUESTROS CORAZONES , VOVAMONOS A DIOS en suplica ,pidiendo perdon por nuestras faltas

despues que usted confieze ,agregue

Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor
 recuerde que el santuario somos nosotros ahora

Y ahora, Dios nuestro, escucha la oración de tu siervo y sus súplicas, y haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor de ti mismo, oh Señor.

por amor de ti mismo, oh Señor.      Inclina tu oído, Dios mío, y escucha. Abre tus ojos ............
pues no es por nuestros propios méritos que presentamos nuestras súplicas delante de ti, sino por tu gran compasión.

¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes, por amor de ti mismo, Dios mío!




1)Dan 9:16  Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de tu ciudad, Jerusalén, tu santo monte;

2) Dan 9:17  Y ahora, Dios nuestro, escucha la oración de tu siervo y sus súplicas, y haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor de ti mismo, oh Señor.

3) Dan 9:18  Inclina tu oído, Dios mío, y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre; pues no es por nuestros propios méritos que presentamos nuestras súplicas delante de ti, sino por tu gran compasión.

4)Dan 9:19  ¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes, por amor de ti mismo, Dios mío! Porque tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.

H8242
 שַׂק sac; de 8264; prop. arnero, cedazo (por permitir que el líquido atraviese), i.e. tela burda y de tejido suelto y grueso saco (usado para lamentarse y por empacar); de aquí, bolsa, saco (para grano, etc.):-cilicio, saco.


1)H6685
 צוֹם tsom; o
צֹם tsom; de 6684; ayuno:-ayuno.


2)cilicio.

(Del lat. cilicĭum).

1. m. Faja de cerdas o de cadenillas de hierro con puntas, ceñida al cuerpo junto a la carne, que para mortificación usan algunas personas.

2. m. Saco o vestidura áspera que se usaba antiguamente para la penitencia.

3. m. Mil. centón (‖ manta con que se cubrían las máquinas militares).

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3)H665
 אֵפֶר efer; de una raíz que no se usa que sign. esparcir; cenizas:-cenizas.

Algunos ingredientes que pudieran ser como un ejemplo hoy dia

La palabra es eso una instruccion a nuestros dias

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 Y volvía mi rostro hacia el Señor Dios mío, para dirigirle mis ruegos y súplicas,





Dan 9:4  Y oré al SEÑOR mi Dios e hice confesión y dije: Ay, Señor, el Dios grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia para los que le aman y guardan sus mandamientos,
Dan 9:5  hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho lo malo, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.
Dan 9:6  No hemos escuchado a tus siervos los profetas que hablaron en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.
Dan 9:7  Tuya es la justicia, oh Señor, y nuestra la vergüenza en el rostro, como sucede hoy a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los que están cerca y a los que están lejos en todos los países adonde los has echado, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti.
Dan 9:8  Oh SEÑOR, nuestra es la vergüenza del rostro, y de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti.
Dan 9:9  Al Señor nuestro Dios pertenece la compasión y el perdón, porque nos hemos rebelado contra El,
Dan 9:10  y no hemos obedecido la voz del SEÑOR nuestro Dios para andar en sus enseñanzas, que El puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas.
Dan 9:11  Ciertamente todo Israel ha transgredido tu ley y se ha apartado, sin querer obedecer tu voz; por eso ha sido derramada sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios, porque hemos pecado contra El.
Dan 9:12  Y El ha confirmado las palabras que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros gran calamidad, pues nunca se ha hecho debajo del cielo nada como lo que se ha hecho contra Jerusalén.
Dan 9:13  Como está escrito en la ley de Moisés, toda esta calamidad ha venido sobre nosotros, pero no hemos buscado el favor del SEÑOR nuestro Dios, apartándonos de nuestra iniquidad y prestando atención a tu verdad.
Dan 9:14  Por tanto, el SEÑOR ha estado guardando esta calamidad y la ha traído sobre nosotros; porque el SEÑOR nuestro Dios es justo en todas las obras que ha hecho, pero nosotros no hemos obedecido su voz.
Dan 9:15  Y ahora, Señor Dios nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te has hecho un nombre, como hoy se ve , hemos pecado, hemos sido malos.
Dan 9:16  Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de tu ciudad, Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean.
Dan 9:17  Y ahora, Dios nuestro, escucha la oración de tu siervo y sus súplicas, y haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor de ti mismo, oh Señor.
Dan 9:18  Inclina tu oído, Dios mío, y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre; pues no es por nuestros propios méritos que presentamos nuestras súplicas delante de ti, sino por tu gran compasión.
Dan 9:19  ¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes, por amor de ti mismo, Dios mío! Porque tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
Dan 9:20  Aún estaba yo hablando, orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y presentando mi súplica delante del Señor mi Dios por el santo monte de mi Dios,
Dan 9:21  todavía estaba yo hablando en oración, cuando Gabriel, el hombre a quien había visto en la visión al principio, se me acercó, estando yo muy cansado, como a la hora de la ofrenda de la tarde.
Dan 9:22  Me instruyó, habló conmigo y dijo: Daniel, he salido ahora para darte sabiduría y entendimiento.
Dan 9:23  Al principio de tus súplicas se dio la orden, y he venido para explicártela , porque eres muy estimado; pon atención a la orden y entiende la visión.

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